No se debe iniciar un combate mientras se esté cegado por la ira, debes escoger a un rival que se encuentre a la altura del conflicto y el verdadero hombre es quien le huye al problema. Tres hermosas frases que se desvanecen en el tiempo y en el aire, ya que no me hacen sentir mejor; debo reconocer que suenan bien, pero suelo dudar de su efectividad en la practica, pues no dejo de sentir cobardía cuando ciertos recuerdos recorren mi mente.
El combate, cualquiera que sea, debe ser inteligente, debe primar la razón sobre el impulso y no es através de actos salvajes que resolvemos de verdad un conflicto. Suena, y suena bien, solo que no dejo de sentir esa rabia que por dentro me pregunta por qué no reaccioné de otra manera. Aunque debo ser conciente de mis funciones y limitaciones, todo proceso, toda experiencia, toda persona, por grande, distinta o desgadable que sea o parezca, algo debe de enseñarnos; tan solo con el hecho de estar escribiendo estas lineas me siento satisfecho.
Lo tengo claro, aunque a veces no lo acepte, le agradezco a la vida, a la educación que recibí y que me hizo quien soy, ese dolor pasa, el peso de la conciencia de algo mal hecho no. Alguna vez escuche que la termodinámica explicaba el regreso de lo que uno realice de buena o mala intención: espero estar vivo y en legar adecuado para enterarme, porque el perdon biblico no está dentro de mis planes.
jueves, 3 de febrero de 2011
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