miércoles, 8 de junio de 2011

soñar y soñar+

Algunas cosas deben suceder, no se cual sea el motivo, cual sea la expoliación, si es que acaso existe, pero hay citas que tenemos que cumplir; hace una semana estuve en un lugar hablando de un nuevo sueño, que realmente es el mismo, el de toda la vida (pero con diferente nombre); al ser recibido en el lugar sentí esa mano que define el perfil de cada empresa, pero que no todas tienen la misma energía, generan la misma confianza, crean ese afecto, si es que esa palabra todavía existe en estos tiempos turbulentos; no todos los empresarios se involucran o rinden del mismo modo.




El ambiente familiar con el cual fui atendido me recordó los años del periódico juvenil, lo que sonábamos los que de alguna manera sonábamos, lo pensábamos del barrio, la ciudad y hasta del mundo en unos años que nunca han dejado de ser difíciles. Eran estos tiempos inciertos y complejos, cuando empiezas a crecer te das cuenta del tiempo que tienes en frente y a pensar como adulto: que antes no era así...




Hoy, sentado en esta biblioteca que demuestra que existen sueños posibles, recuerdo esos años y siento el deseo aun vivo, aun joven de salir adelante, pero ante todo de ser ejemplo, ya que soy consciente de que no se puede vivir de cualquier manera.




Todos los sentimientos encontrados se resumen en el saludo de la gerente, quien de manera puntual directa dijo: el buen hijo vuelve.






domingo, 13 de marzo de 2011

resúesta

Alguna vez me lanzaste la pregunta de si iba a quererte hasta que fueramos viejitos. Creo que la respuesta es SI, lo haré; además, sabes que cuando me encuentro contigo, busco observar tu rsotro lo suficiente para recordarlo, oler tu perfume para que se vaya conmigo, escuchar tu voz, para que ese tono continue en mi memoria por muchos dias y acariciar tu piel como si fuese la ultima vez.

Espero que esto respondo tu pregunta.

César.

jueves, 3 de febrero de 2011

por respeto

No se debe iniciar un combate mientras se esté cegado por la ira, debes escoger a un rival que se encuentre a la altura del conflicto y el verdadero hombre es quien le huye al problema. Tres hermosas frases que se desvanecen en el tiempo y en el aire, ya que no me hacen sentir mejor; debo reconocer que suenan bien, pero suelo dudar de su efectividad en la practica, pues no dejo de sentir cobardía cuando ciertos recuerdos recorren mi mente.

El combate, cualquiera que sea, debe ser inteligente, debe primar la razón sobre el impulso y no es através de actos salvajes que resolvemos de verdad un conflicto. Suena, y suena bien, solo que no dejo de sentir esa rabia que por dentro me pregunta por qué no reaccioné de otra manera. Aunque debo ser conciente de mis funciones y limitaciones, todo proceso, toda experiencia, toda persona, por grande, distinta o desgadable que sea o parezca, algo debe de enseñarnos; tan solo con el hecho de estar escribiendo estas lineas me siento satisfecho.

Lo tengo claro, aunque a veces no lo acepte, le agradezco a la vida, a la educación que recibí y que me hizo quien soy, ese dolor pasa, el peso de la conciencia de algo mal hecho no. Alguna vez escuche que la termodinámica explicaba el regreso de lo que uno realice de buena o mala intención: espero estar vivo y en legar adecuado para enterarme, porque el perdon biblico no está dentro de mis planes.