jueves, 8 de abril de 2021

La Escuela

 LA ESCUELA

La escuela pública es un espacio físico (hasta hace poco solo era físico) al cual acuden menores de edad desayunados, los que tomaron un tinto o una agua de panela antes de salir de la casa y los que llegaban con el estómago vacío a recibir instrucciones, compartir espacios, vivir experiencias, aprender conocimientos y, durante un momento, escapar del camino de la violencia del cual este país necesita diariamente para que esta nunca termine. Ese pequeño espacio es nuestro primer encuentro con la democracia y la diversidad.

La escuela, un lugar que permite que interactuemos como sociedad y los mas pequeños sean formados, generalmente con recursos escasos pero con una fe a veces ilusa y hasta arriesgada por docentes de diferentes ideologías y condiciones sociales pero responsables y consientes de su labor, debería ser un espacio de paz, lejos de cualquier intento de violentarlo o interferirlo por grupo armado alguno; los niños no merecen recibir las consecuencias de los errores de los adultos y si esa barrera de protección no se separa, se pierde todo el esfuerzo realizado.

Las actividades de realizar tareas, resolver problemas, escuchar, conocer, preguntar, aprender son energía viva que le llega a nuestros niños, es la manera de estar abiertos al mundo, recibir el universo en sus diferentes formas y, ante todo, conocer, palpar al otro en sus diferentes formas: el alto, la gordita, la deportista, el serio, la graciosa, todos reciben la misma educación; es uno de los actos mas universales que existe.

Los profesores, seres dedicados a la academia, por vocación, azar o pasión, son esos amigos a los que les debemos tanto y recordamos con gran aprecio, ya que con sus palabras nos sembraron la semilla curiosa del querer saber y en muchos actos nos recuerdan a nuestros padres, tios o abuelos, nuestros primeros maestros.

Hoy ya es nueve de abril de 2021, la idea de escribir esto a las doce y algo de la mañana me levantó de la cama antes de que la idea se me fuera: que afortunados somos los que hemos podido estudiar y que gran fé la que han tenido en mi todos mis maestros.




; quizás el conocimiento como tal no sea lo mas importante, mirar a nuestro alrededor en el aula de clase, reconocer en el docente a un amigo y en los compañeros de clase a personas con derechos iguales a los propios puede ser el camino hacia la universalidad.

 

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