Amigo uribista
Usted como yo, vamos a pagar un iva inútil, injusto y que sabemos, no llegará al bolsillo de los más necesitados, ni a las arcas del estado; ese dinero irá para el bolsillo de los corruptos, aquellos que no han soltado el poder en ningún gobierno, que saben los pormenores de las licitaciones, que caen parados, que siempre tienen los puestos ganados, cuya empresa es el estado.
Usted como yo vamos a renegar cuando veamos que se sigue contaminando el país, que la minería contaminará los ríos y tierras, que el fracking generará desplazados ambientales, que el glifosato enfermará campesinos y niños que no tienen porque soportar esa condición por falta de una política integral que combata realmente el problema mundial de las drogas.
Usted, como yo, vamos a tenernos que privar de algunas cosas por culpa de esta reforma inútil: libros, conciertos, comidas en restaurantes, ahorros programados, viajes, en alguna medida se verán afectados.
Usted como yo, vemos la necesidad de la educación en el desarrollo del país y vemos como los paises que han logrado importantes avances en este aspecto lo han hecho a través de procesos masivos y serios para impulsarla como motor del desarrollo.
Es parte de la democracia y eso hay que respetarlo pero, amigo uribista, no vuelva a creerse empresario porque ojea una revista económica en un centro comercial, ni catador de vinos porque prueba una degustación en una gran superficie, ni muy inteligente porque le quitó el puesto a quien iba adelante de usted.
La próxima vez, sea un poco más crítico a la hora de elegir, lea un poco más y busque la verdad detrás de la promesa que le hace un político que promete el cambio.
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