sábado, 10 de noviembre de 2018

Mi padre

Mi padre

Siempre tuvo temperamento fuerte, quizás para ocultar sus temores; mi padre trabajó como obrero mucho tiempo en una de las principales empresas textiles del país, líder del sector en los sesentas y reducida a la mínima expresión en los noventas. Nunca fue amigo de agremiaciones sindicales, solo quería trabajar y recibir un pago por ello.

No tuvo la oportunidad de estudiar, era hábil con los números y tenía muy buena memoria, creo que en es me parezco a él; era buen administrador del dinero, madrugador, tomaba muy poco licor, pero nos cuentan que en su juventud bebía con gran frecuencia; pero una vez se casó se convirtió en el católico conservador en lo moral y económico pero liberal de partido que conocí; era generoso, no dudaba en dar limosna y ayudarle a quien él consideraba que lo necesitaba. Le gustaba recibir algunas visitas de su familia y procuraba porque no faltara comida en su casa y efectivamente nunca faltó, siempre hubo más de lo necesario.

No era de gran estatura, pero su voz si hacía que uno se moviera; siempre se refirió a sus hijos como los niños aunque ya estuviéramos bastante adultos; le desesperaba cuando no le faltaba dinero y no comprendía que sus hijos quisiéramos hacer una carrera universitaria, aunque al graduarnos él se sintió muy orgulloso.

Llegó a Medellín con una mano adelante y otra atrás, alcanzó a ser dueño de tres casas y hubiera tenido un poco más si hubiera tenido más habilidad como negociante, creía en la palabra empeñada, no le gustaba deber dinero a nadie y le gustaban los juegos de azar, aunque nunca tuvo fortuno con ellos, como generalmente pasa.

Fue el único de la familia en prestar el servicio militar, de lo cual se sentía muy orgulloso; admiraba la institución militar aunque le parecía arriesgada para nosotros y los tiempos habían cambiado mucho; tenía unas horas muy estables para comer y no comía mucho, siempre prefirió la carne de res a las demás.

Aunque no tuvo una larga trayectoria académica, pues su padre no consideraba importante el estudio, nos educó de la manera más clara eficiente como se puede educar a los hijos: a través del ejemplo. Su cariño hacia sus hijos siempre fue muy grande y sus valores, la manera de hacerse respetar: trabajo, seriedad, honestidad y humildad; alguna vez uno de los mejores profesores que tuve en el colegio me dijo que lo que más dignifica a un hombre era llevar el mercado a su casa, no se me vino a la mente otra persona, mi papá fué siempre el número uno para eso.

Su cariño y su ejemplo son un legado eterno.
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