viernes, 14 de septiembre de 2018

Unas lágrimas con amor

Hoy, después de varios años de intentos y de ser soberbio ante los consejos de mis padres, debo reconocer que con su experiencia y cariño, sin una reconocida academia y un lenguaje exquisito, pero muy práctico, sencillo y honesto, como en realidad debería de ser, me daban normas que realmente eran por mi bien, sólo que a veces uno quiere chocarse contra el mundo sin reconocer lo frágil que en verdad somos pero sabiendo en el fondo que tenemos donde caer y que ellos no iban a dejarnos pasar dificultades....mientras estuvieran con vida.

  1. Acuéstese ya, mañana debe madrugar, pero uno pensaba que si apagaba el televisor, jamás volvería a ser feliz.
  2. Llegue temprano, la calle está muy peligrosa, casi me cuesta la vida el primero de enero de 1991.
  3. Y esos amigos quienes son? Con ese ojo clínico querían alejarlo a uno de las malas compañías.
  4. Trabaje juicioso, cuide su puesto, la calle está muy dura, como si vieran el futuro.
  5. Ahorre, no se lo gaste todo, gran presagio.
  6. Estudie, estudie bastante, esa voz me suena aún en la cabeza.
  7. Tiene hambre, quiere más? Eso nadie más se lo dirá a uno jamás.
  8. Separe las cuentas, eso nunca sobra. Los mejores administradores.
  9. Cómo le fue? Siempre esperaban para preguntar eso.
  10. La bendición y uno se sentía custodiado.
  11. No se endeude y si debe, pague. Sabias palabras.
  12. A qué hora viene? Y esperaba sin dormirse.
  13. Ya llegó, gracias a Dios. Era el mejor descanso.
  14. Va a comer ya?....

Cuántos dolores de cabeza les causé y cuántas lágrimas les hice derramar. Pasó el tiempo, el suspiro que es la vida y entre lágrimas recuerdo sus palabras; ambos partieron ya pero su ejemplo fue la mejor enseñanza: honestos, responsables, trabajadores, humildes que me dieron el más grande amor que jamás recibiré en la vida.

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